miércoles, 22 de febrero de 2012

Viaje a Francia, Rennes-le-Château


Introducción

Saludos a tod@s!. Tras un largo período de ausencia debido a motivos laborales (estoy más estresado que el fontanero del titanic), he vuelto por mis derroteros para publicar una vez más algunas de mis inquietudes. Confío en que mis circunstancias me permitan redactar de forma más asidua en un futuro próximo.

Dicho esto, pongámonos manos a la obra. El motivo de esta publicación no es otro que relataros mi gratificante experiencia en mi última aventura. El desafortunado lugar que soportó el aplastante peso de mis pezuñas, no es otro que Rennes-le-Château, en el Languedoc del fascinante sur francés. Muchos pensaréis, ¿donde puñetas queda eso?, sin embargo, seréis muchos más los que penséis que soy un chico afortunado, y que he cumplido uno de los muchos caprichillos de infinidad de camaradas frikis.

Vista del "hotel" en el que Gabriel Knight se alojaba. En
realidad es un château abandonado al devenir del tiempo.
Me explico. En un post anterior en el que analizaba un clasico en toda regla, nada más y nada menos que el juegazo Gabriel Knight III, dilucidaba mi intención de visitar el pueblo de misterio en el que se ambienta y desarolla una trama increíble, dotada de una labor de investigación por parte de la señora Jane Jensen (madre de la bella criatura) realmente completa y trabajada. El enigma que plantea esta aventura gráfica es polémico y archiconocido, incluso por aquellos que nunca la hubieran jugado, ya que actualmente ha caído en desgracia por la profanación sensacionalista de las modas.

La mecha prendida en el solitario pueblecito francés siguió su curso aún en nuestros dias sin hallar todavía el final del rompecabezas, pero no sin antes insuflar vida en su largo camino, entre muchas otras, a la obra más popular fundamentada en el misterio que nos atañe, el archiconocido El código da Vinci. Pero no debemos omitir que la obra de Dan Brown, no es más que una simple novela de ficción. Para aquellos que realmente os halleis sugestionados por esta hermética historia, el ejemplar literario que os interesa es el no tan divulgado El enigma sagrado, un titánico y esclarecedor trabajo de investigación, deslumbrante y polémico a partes igualesAlgún dia, viajaremos entre sus páginas en alguna de mis próximas recomendaciones literarias.

Torre magdala, construida por el enriquecido abad Sauniére
Rennes-le-Château es la cuna que vio nacer la divulgación de una de las ideologías esotéricas más rimbombantes de nuestros dias. No es otra que la sólida convicción que mengua al Jesucristo cristiano en su tradicional arquetipo divino para rebajarlo a la altura del común de los mortales, desposado, sorprendentemente para algunos, junto a María Magdalena, con la que presuntamente tendría hijos, y por tanto herederos de esta "cristiana" línea de sangre, y lo que es más, sobreviente airoso a su axiomática crucifixión con el "trágico final" movilizador de masas (y de dinero) que todos conocemos en nuestra "laica" patria. Por descontado, el Languedoc francés, provincia en la que descansa la pequeña villa, es bien conocida por la concurrencia sistemática durante largos años de la (seguramente) extinta orden templaria, del catarismo, masonería y un largo etc esotérico. Un caldo de cultivo excelente y jugoso para el que guste  de la investigación histórica y la aventura.



Llegada, siguiendo los pasos de Gabriel Knight


Rennes-le-Château se erige en lo alto de una colina del Aude galo, parcialmente fortificado por una derruida muralla que deja entrever el carácter de puesto estratégico que ha tenido el asentamiento a lo largo de los siglos. Desde la prehistoria (como así confirman varios monumentos megalíticos hallados y fechados hacia el 4500 a.C), han hollado su tierra visitantes de lo más variopintos, desde godos y cátaros, hasta árabes.

Entrada de la impresionante iglesia de Rennes. Estoy
señalando la inscripción "Terribilis est locus iste" (Este lugar es terrible) grabado en la reforma Sauniére.

A mi llegada, no he podido resistir el impulso de detener mi Peugeot 308 a las puertas del comienzo del largo camino, bajarme lentamente (me dolían endiabladamente los pies), caminar igualmente lento (añadiendo un pelín de torpeza) hacia la señal que demarcaba el inicio del pueblo, y pedirle a mi inestimable compañero de viaje que realizase la fotografía que veis al inicio de esta publicación. Me sentía como "El hombre en la luna". No juzguéis a este pobre friki que os escribe.

Acto seguido, nos adentramos entre los muros de unas estrechas callejuelas. Aunque con cierto encanto, era evidente el maltrecho estado de aquel poblado. Desaprovechando un vasto potencial turístico, la pequeña villa envejece a su suerte, manteniendo bajo su cobijo, si mal no recuerdo, tres cutre-tiendas de souvenirs, libros, y demás parafernalia totalmente desubicada del misterio original. Pero no hemos venido a contemplar con ojos sagrantes lo que sus escasísimos habitantes mal hicieron, sino lo que está allí esperando, las claves que salvaguardan la torre Magdala y su fabulosa e insólita iglesia consagrada de un modo un tanto especial a la Maria Madgalena.



La historia

Bérenger Saunière
Es la crónica de este templo "cristiano" el eje sobre el que gira el misterio de Rennes. La historia de como un joven párroco destinado a la pequeña comuna de Rhedae (así la llamaban los visigodos), de nombre Bérenger Saunière realizaría un (supuesto) descubrimiento allá por el 1885, que sacudiría los cimientos de la cristiandad fruto de la casualidad que germinó a raíz de la restauración de su "nueva" iglesia. Todo lo nuevo que puede ser un templo cuya estructura visigótica  principal se remonta al siglo VI, en un estado de conservación deplorable, y prácticamente sin tejado, lo cual garantizaba, al menos cuando llovía, una higiene aceptable entre los devotos feligreses. Tras conseguir unos fondos de dudosa procedencia se emprendió una reforma que, como en toda buena historia, no marchó oportunamente según lo previsto. El abad resolvió comenzar la obra de enmienda por el altar, el cual se erigía como una mesa de piedra sustentada por dos pilares visigóticos. Cuando los albañiles levantaron la losa que descansaba sobre ellos, descubrieron asombrados que uno de los empedrados apoyos salvaguardaba cuatro pergaminos, ocultos convenientemente por una oquedad hasta entonces desconocida. Entre los manuscritos, sobresalían dos, que supuestamente envolverían entres sus páginas un arbol genalógico sagrado que involucraría a Jesús de Nazaret como su raiz originaria, con lo que nos hallaríamos ante el descubrimiento de una dinastia "sagrada" que desquebrajaría los cimientos del cristianismo, hoy conocida como dinastía merovingia. El contenido de estos manuscritos está rodeado de controversia y secretismo (ya que nunca han visto la lúz pública y su paradero es desconocido; vaya, que oportuno, ¿no es cierto?), y el debate entre los estudiosos continua hasta hoy. Lo que yo personalmente, os he expuesto hoy, no es más que la teoría más difundida, y como no, la más fascinante y comercial. Aunque me gusta soñar como el que más, no debemos olvidar que ninguno de nosotros ha estado jamás, presente el día de la efeméride, para presenciar el descubrimiento de primera mano. Sólo sabemos lo que otros nos han contado. Todo o nada es verdad. Sólo podemos fiarnos de la probabilidad de unos hechos siempre cuestionables.

Permagino 1
Sea como sea, y sin poner en tela de juicio la veracidad del hallazgo, lo que sí es indudable es que el ritmo de vida del humilde abad (por aquel entonces, el salario de un sacerdote no era demasiado elevado) se truncó por completo. Tras pedir consejo a su superior eclesiástico, monseñor Félix-Arsène Billard, obispo de Carcasona (ciudad que también he visitado y hablaremos de ella en otra ocasión), partió hacia París en busca de especialistas en paleografía, aprovechando su estancia además, para adquirir tres reproducciones de cuadros del museo del Louvre cargados de intencionalidad simbólica por parte de Berenger, y considerados por los Sherlocks del tema como las tres pistas que cierran un gran triángulo. Entre estas líneas tenéis los dos únicos pergaminos de paradero conocido, y actualmente expuestos en el museo de Rennes-le-Château. 


Pergamino 2
Henry Lincoln, uno de los más afamados investigadores que cercan el enigma, y coautor de la mencionada obra "El enigma sagrado", es la llave que descifra los mensajes que los manuscritos habían guardado celosamente hasta entonces, aunque no se descarta que finalmente Sauniére averiguase su significado. Aquí se demuestra fabulosamente, el método empleado para desentramar la verdad que se ocultaba en simple papel escrito a mano. El resultado final tras pasar el anterior gurruño ortográfico por la "máquina de la verdad" es esta:

Pergamino 1:

BERGERE PAS DE TENTATION QUE POUSSIN TENIERS GARDENT LA CLEF PAX DCLXXXI PAR LA CROIX ET CE CHEVAL DE DIEU J'ACHEVE CE DAEMON DE GARDIENT A MIDI POMMES BLEUES

(PASTORA SIN TENTACIONES QUE POUSSIN TENIERS GUARDAN LA LLAVE PAX DCLXXXI POR LA CRUZ DE ESE CABALLO DE DIOS QUE ANIQUILO ESE DEMONIO GUARDIAN AL MEDIODIA MANZANAS AZULES)

Pergamino 2:

A DAGOBERT II ROI ET A SION EST CE TRESOR ET IL EST LA MORT

(A DAGOBERTO II REY Y A SION PERTENECE ESTE TESORO Y EL ESTA ALLI MUERTO)

No profundizaré más pues no es el objetivo de mi post ser una fuente completa, ni mucho menos totalmente fiable. Al final de esta publicación encontrareis abundantes fuentes de información mucho mejores que yo. Dejaos embaucar por este fascinante misterio, nunca una obsesión ha sido tan grata experiencia.

Dentro de la iglesia

Estatua del diablo Asmodeo presidiendo la
entrada de la iglesia
Internarse en las entrañas del templo de Rennes-le-Château, fué una vez más, la sensación de ser otra persona, revivir de nuevo, como ya he mencionado anteriormente, uno de mis videojuegos favoritos, y el origen de mi sana obsesión. Un hombre que es calvo por "decisión propia" como yo, ha sido testigo de como por arte de magia y sin previo aviso, le manaba una exuberante melena rubia de su cuero cabelludo donde antes se emplazaba una increíble pista de aterrizaje, y el titular de su DNI truncó el nombre por otro mucho más molón, Knight, Gabriel Knight, para servirle.

Una vivaz estatua diabólica me despertó bruscamente de mi fantasía. Asmodeo, demonio guardián de los secretos custodia la entrada y estoy seguro de que su extraña construcción salvaguarda herméticamente parte del misterio. Bajo mi humilde opinión, es una intencionadísima pista del párroco, y su disposición es obviamente no fortuita. El señor Asmodeo es muy bueno en su trabajo, pues el conocimiento arcano que cuida sigue a buen recaudo.

 
Interior de la iglesia
  
Gabriel Knight visita la recreación
poligonal del misterio en su tercera
entrega
Para mi desdicha, tan solo he podido tomar dos instantáneas en el interior de la iglesia, pues amablemente me negaron esta posibilidad con un pendular movimiento de dedo cuando dispuse mi compacta en ristre. Pero la preciosa vigilante no sabía que ante ella se hallaba aquel que en su pueblo llaman por su afamada rapidez "el rayo amarillo de Konoha"(la verdad, sustituid la palabra amarillo por gay, y sabréis como me llaman realmente, aunque ella no tenía porqué saberlo...). Aprovechando un despiste de la mujer, y haciendo acopio de mis mejores reflejos ninja, disparé dos rápidas exposiciones. Y malísimas, como no. Para más inri apenas había luz, menudo día. Mis siguientes pasos me llevaron inconscientemente hacia el famosísmo(y no sin justificación) Via Crucis de Rennes-le-Château. Pequeñas diferencias a lo largo de sus catorce estaciones hacia la crucifixión de Jesús, lo convierten en una difícil pieza que se añade a uno de los puzzles más dificiles jamás creados. Como ya os advertí, no pretendo ser una fuente completa ni fiable, en la parte final de esta web hallaréis una breve explicación de las etapas más llamativas, así como de otros elementos llamativos de la iglesia, y aunque no estoy de acuerdo con su interpretación más allá de lo evidente de la estación XIV, es mi deseo que valoréis por vosotros mismos.

Próxima parada, "casa" de Sauniére y Torre Magdala

Tras abandonar el santuario motivo de mi peregrinación, el cambio brusco de luz ante un sol abrasador después de un largo tiempo en la tenue oscuridad de la iglesia, me hizo llorar como una niña. Me aseguré malamente como pude de que mi compañero no me veía en una situación así, pero comprobé que estaba exactamente igual que yo. Camaradería entre dos "supermachosquenuncalloran", nunca hemos vuelto a hablar del tema. Nos encaminamos lentamente, sin apenas ver nada, y a paso torpe por un empedrado camino hacia la "casa" del abad, próximo destino de nuestra visita, logrando alcanzar por fin nuestra metra tras un larguísimo trayecto. Los diez metros más largos de mi vida.

Villa Bethania
En efecto, la "casa" (sí, otra vez entre comillas) del abate se encuentra justo al lado de lo que era su iglesia. ¿Porqué tantas comillas?, me explico; Sauniére nunca llegó a habitar Villa Bethania, que así es como la llamó tras su construcción, sino que tan solo la utilizaba para recibir extrañas visitas. Enfoquemos esto desde cero una vez más. El buen hombre se tropieza con unos pergaminos en la humilde reforma de su lugar de "trabajo", la humildad de la obra se transforma en opulencia, construye una lujosísima edificación de tres plantas(Villa Bethania), un fabuloso jardín y un torreón para uso personal como biblioteca. Obviamente, la carísima y extraña reconstrucción de su iglesia es la más llamativa de sus empresas.

Cuando he dicho que la villa recibía extrañas visitas a raiz del descubrimiento, no estaba aludiendo a indviduos anómalos, estrafalarios o disfrazados de doraemon, sino a personalidades adineradas y famosas de la época, que no convergen para nada, con un pueblecito pobre y sin ninguna atracción posible. ¿Que diversidad de intereses podría tener Sauniére con el archiduque Juan de Habsburgo, uno de tantos "extraños" vistantes?. Nunca lo sabremos.

Hoy en día, parte de la edificación es usada para un improvisado museo, (en el cual una vez más, no he podido tomar ni una sola fotografía). En el deberían hallarse los dos pergaminos originarios del misterio, como tantas veces había leído, pero como era sabido que un servidor se encontraba de visita, decidieron no estar expuestos en su atril, el porqué no lo sé. Todo lo demás se reducía a una muestra de hallazgos prehistóricos para nada relevantes, y mucho menos, relacionados con el nombre del museo (museo Bérenger Saunière), que se repartían uniformemente por habitaciones atestadas de carteles explicativos impresos en inglés, alemán y francés. Una auténtica decepción.

Pero este pequeño desengaño sería subsanado visitando el interior de la Torre Magdala, la cual, como ya os he dicho antes, había sido usada como biblioteca personal del abad. Salimos del "museo", y atravesamos un descuidadísimo jardín (otrora fantástico, según he podido averiguar) hacia el pequeño baluarte. Por fin algo de suerte, estaba cerrado por obras. El sarcasmo es difícil de transmitir mediante la palabra escrita, lo sé. Las Parcas conspiran contra mí, ahora estoy seguro. Mejor dejamos la investigación para mañana.

Investigando las inmediaciones


Tumba original emplazada en los
 alrededores de Rennes, y culpable
 de ser presuntamente
la misma que plasmó Poussin.
Al día siguiente, y NO muy temprano, como buen aventurero que se precie, me dispuse a indagar personalmente en el fascinante misterio de Rennes-le-Château,  mediante una no muy minuciosa exploración de los alrededores pues la arena de mi reloj llegaba a su fin. La región está poblaba de historias y el pueblecito que nos ocupa no es el único lugar famoso de la zona. Recordaréis que, unas decenas de líneas atrás, os mencionaba como el párroco de la villa aprovechó su oportuno viaje a París en busca de paleógrafos, para adquirir tres reproducciones del  Louvre. Una de las obras, concretamente "Los pastores de la arcadia" del artista francés Nicolás Poussin, es destacada por los expertos en el misterio, como la más reveladora. También lo es para mi, pues la escena que refleja la obra del pintor normando, es causa de controversia para los investigadores, y de una curiosidad sin límites para este redactor.

Como se puede apreciar en la imagen adjunta encima de estas líneas, la obra retrata a cuatro humildes pastores  acotando una enorme tumba en un idílico paisaje. Pues bien, la adquisición por parte de Sauniére de esta reproducción concreta, hace recaer sospechas sobre un sepulcro hallado en los alrededores del pueblo más misterioso de Europa, Rennes-le-Château. Los parecidos son más que razonables, y no se limita a eso, sino que los accidentes geográficos que ambientan el fondo de la escena del óleo, corresponden asombrosamente con la realidad. Esto he podido comprobarlo de primera mano, lo he visto con mis propios ojos, y aún no me he recuperado de la estupefacción momentánea del descubrimiento.



Estado actual del sepulcro, como véis, ha desaparecido del
paisaje sin dejar rastro
Cuadro de Nicolás Poussin
"Los pastores de la Arcadia".
Efectivamente, salí en su busca y hallé la célebre tumba(emulando una vez más al señor Knight) retratada en el polémico cuadro, y cual fué mi sorpresa tras hallar el lugar con éxito, sí, pero sin rastro del selpulcro. La calzada dejaba entrever su emplazamiento original, acomodado en el interior de una finca privada, cuyo propietario, supuestamente harto de buscatesoros, no dudó en demoler tan valiosísimo patrimonio y fortificar a golpe de alambre de espino y estaca, la anterior entrada a la "arcadia". La señal de prohibido el paso que se puede ver en una de tantas fotos que tiré aquella mañana es realmente inquientante. Una auténtica pena.

¿Por qué me haceis esto?, ahora tengo más ganas de curiosear...
Y hasta aquí es hasta donde he podido vislumbrar en dos escasos días de entrañable odisea. Quedan muchos otros lugares de misterio por escudriñar en busca de lo oculto en el país cátaro; el chateau de Blanchefort, el trono del diablo, y un largo etc que no he podido visitar por falta de tiempo, pero he decidido que, lejos de ser una desgracia, es la excusa idónea para regresar a completar mi investigación. Mi inestimable compañero de aventuras (poseedor de un nivel de frikismo comparable al mio) opina exactamente igual que yo. Estamos ávidos de más y más aventura del misterio. Esto no es un adiós, tan solo un hasta luego.


Fuentes:
Libros:
   - El enigma sagrado (Henry Lincoln, Michael Baigent y Richard Leigh)
   - Las claves ocultas del código Da Vinci (Enrique de Vicente)
Webs:
   - www.misteriosdelahistoria.com
   - www.margencero.com
   - www.bibliotecapleyanes.net
Multimedia:
   - Gagriel Knight 3: El testamento del diablo (Sierra)
   - RENNES-LE-CHÂTEAU Le Documentaire Exclusif (adquirido en el museo del propio pueblo)
Otras:
  - Cómo no, mi propia investigación in situ :)